viernes, agosto 18, 2017

PREVIA Celta - Real Sociedad. Guiño europeo para comenzar

La celebración del primer gol en Vigo de la pasada campaña.
El calendario le ha dejado un bonito guiño europeo a la Real para comenzar esta temporada 2017-2018, y es que jugará su primer encuentro allí donde disputó el último de la pasada Liga, aquel en el que consiguió su clasificación directa para la Europa League de una forma tan merecida como agónica. El Celta es el primer rival (sábado, 18.15, Balaídos, beIN La Liga), y una buena piedra de toque para saber si la Real de Eusebio sigue manteniendo el espléndido nivel como visitante que le permitió alcanzar la sexta plaza en la última competición liguera. El técnico realista, convencido de que tiene mejor plantilla que hace un año y con un once tipo al que podrá dar continuidad con pequeños retoques, contará eso sí con alguna baja en defensa.

Habrá que ver cómo afecta a la idea de Eusebio de apostar por un once tipo el hecho de tener que disputar tres competiciones, pero lo que está claro es que la primera jornada de Liga no será donde veamos rotaciones. El técnico txuri urdin optará por un equipo inicial muy parecido al que vimos la pasada temporada, aunque con algunos cambios obligados. Rulli es indiscutible bajo palos, pero la baja de Iñigo Martínez, la duda de Odriozola y la competencia en el lateral izquierdo harán que veamos una defensa inédita. Navas es seguro, parece que Aritz Elustondo cuenta con ventaja sobre Llorente, que ha estado tocado en los últimos días, y será interesante ver si la primera apuesta en el lateral zurdo es por Kevin o por De la Bella. En la derecha, sin Gorosabel en la convocatoria, parece evidente que Odriozola está para jugar.

El centro del campo será el de gala. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto volverán a organizar el juego txuri urdin. Y arriba habrá que esperar para ver novedades por la baja de Januzaj. Vela y Canales optan el puesto de acompañante de Oyarzabal y Willian José. Lo bueno es que en el ataque hay más jugadores con etiqueta de titular, como Juanmi, no olvidemos que fue el máximo goleador de la pasada campaña, y Agirretxe, que volverá a disputar un partido oficial después de año y medio. Con las bajas ya conocidas de Iñigo, Carlos Martínez, Pardo, Zubeldia y Guridi, aunque este finalmente se haya quedado con dorsal del Sanse, y con Gaztañaga apartado del equipo sin que en realidad se sepa muy bien por qué, Eusebio tuvo que descartar por motivos técnicos a un solo jugador por la entrada en la lista de Guevara. El elegidoen esta ocasión fue Bautista.

La Real busca romper en Vigo una mala racha en los últimos arranques ligueros. Lleva tres temporadas consecutivas sin ganar el primer encuentro de la competición, pero además sin marcar un solo gol. No perforó la meta rival ni en el 1-0 en Eibar de la temporada 2014-2015, ni en el 0-0 en Riazor ante el Deportivo de la temporada siguiente, ni tampoco en la clara victoria en Anoeta del Real Madrid en el partido inaugural de la Liga por 0-3. La última vez que la Real venció en el debut fue en casa, en la temporada 2013-2014, superando al Getafe por 2-0. Su último tanto en una primera jornada disputada lejos de Anoeta fue un año antes, en la contundente derrota por 5-1 ante el Barcelona, y su última victoria como visitante para arrancar la temporada fue con el 1-2 de la 2011-2012 en El Molinón ante el Sporting.

La historia habla de 54 precedentes de la Real en Vigo. De los 45 que han tenido lugar en Primera División, nueve acabaron con victoria txuri urdin, 24 se los quedaron los vigueses y los doce restantes finalizaron en empate. La mayor goleada lograda por la Real sigue siendo el 2-5 de la temporada 2003-2004, un día en el que marcaron Kovacevic, Milosevic en propia puerta, Xabi Alonso y Nihat en dos ocasiones para lograr una victoria que significó el cese de Miguel Ángel Lotina como entrenador del Celta. Por contra, el mayor triunfo local es el 6-1 de la Liga 1941-1942. A pesar de ser el escenario de la última clasificación europea, la Real no ha ganado en Balaídos desde su regreso a Primera, aunque solo perdió en uno de los cinco partidos jugados. En Segunda División Celta y Real han jugado nueve veces, con dos victorias realistas que coincidieron con sendos ascensos, en las temporadas 1966-1967 y 2009-2010, tres empates y cuatro derrotas.

Durante mucho tiempo no va a ser necesario recordar los detalles de la última visita de la Real a Balaídos, al menos su desenlace. Ese 2-2 con el que finalizó el encuentro de la 2016-2017 sirvió para volver a Europa por la puerta grande. La Real necesitaba que pinchara al menos uno de sus dos rivales, el Villarreal y el Athletic, y sumar en Vigo. Fueron los bilbaínos los que perdieron en la despedida del Vicente Calderón, con lo que a la Real le valía el empate para ser sexta. El 0-0 al descanso dio paso a una segunda parte trepidante. Un riguroso penalti de Iñigo Martínez lo convirtió Aspas en el 1-0. La Real se lanzó a por el empate y lo logró Oyarzabal, culminando un centro de Xabi Prieto. Era el minuto 82. Cuando el empate parecía definitivo, en el 90 Hjulsager conectó un zapatazo desde fuera del área que heló el corazón txuri urdin. Pero en el minuto 93, en la última jugada del encuentro, Juanmi marcó de cabeza y a la salida de un córner el gol que hacía historia.

lunes, julio 24, 2017

'Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad', un libro enriquecedor

Puede que a muchos, sobre todo a quienes no utilizan la memoria como baremo para evaluar la historia del fútbol, les parezca una exageración que se diga que Jesús Mari Zamora es uno de los mejores jugadores que ha conocido nuestra Liga. No es una exageración, por mucho que la verdadera dimensión del 10 de aquel equipo txuri urdin que llegó a la gloria de ganar dos ligas quede hoy oculta en la desmemoria y el brillo de otro fútbol que no tiene nada que ver con el que él vivió. Por eso, un libro titulado Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad. Cantera y sentimiento, publicado por Naveus, es una lectura enriquecedora, incluso imprescindible para todo aquel que sienta a este equipo en su corazón. Da igual no haberle conocido, porque Zamora, dirigido por el escritor Aingeru Espinosa, se encarga de llevarnos a esa época, se empeña en explicarnos por qué fueron tan importantes los logros que alcanzó aquella maravillosa e inolvidable Real Sociedad.

De primeras, el formato del libro nos recuerda a otro de los libros clásicos de la literatura txuri urdin, Diarios del galés, el volumen que escribió John Toshack sobre sus dos primeros años en la Real, desde que aterrizó en Donostia hasta la consecución del título de Copa. Espinosa se ha encargado de una labor documental inmensa, que permite que el libro sea una lujosa herramienta para conocer las alineaciones y goleadores de todos los partidos de la Real Sociedad en los quince años en los que Zamora visitó la camiseta txuri urdin. Eso, no obstante, no es lo esencial del libro. Cantera y sentimiento es su subtítulo, y es ahí donde este apasionante recorrido por la parte más gloriosa de la historia del club encuentra su auténtica razón de ser. Este libro es la Real de la misma manera que Zamora es la Real. Y sí, el ídolo es Luis Arconada, la figura clave es Alberto Ormaetxea, pero Zamora es el gol de Gijón, es el protagonista que define la esencia del más pequeño de los clubes grandes del fútbol español y el más grande de los pequeños. Y ese siempre será la Real, estandarte de una pequeña provincia que luchando contra gigantes llegó al olímpico del fútbol de una manera que, como recuerda el libro, pudo ser todavía más gloriosa.

Quienes conozcan la historia de la Real, buscarán en esta narración compartida entre Zamora y Espinosa el título de Gijón, la segunda Liga conseguida ante el Athletic en Atotxa, la Copa del Rey en Zaragoza, la mítica victoria ante el Inter en la Copa de la UEFA, incluso momentos que definieron con la misma fuerza la historia de realista como el título que se escapó en Sevilla en la temporada de la imbatibilidad, la Copa que no se pudo ganar en 1988 ante el Barcelona o incluso el infame arbitraje en Hamburgo que impidió que nuestra Real llegara a disputar una final de la Copa de Europa. La satisfacción del nostálgico de cualquier edad será más que satisfecha con este libro, delicioso recuerdo además de muchísimos nombres que han forjado la historia de la Real, biografías narradas desde el punto de vista personal de Zamora de todos los componentes del equipo campeón, pero también pequeñas pinceladas de aquellos rivales insignes que, con su categoría, contribuyeron a hacer aún más grande la hazaña realista.

Pero, siendo sinceros, lo que más satisfacción produce es saber el impacto que este libro puede tener en quienes no hayan vivido o no recuerden aquellos momentos, entre quienes piensen que el fútbol siempre ha sido al menos parecido a lo que es ahora. Los recuerdos de Zamora de su paso por el Sanse, de su relación con sus entrenadores, de la forma en la que se trataban las lesiones, el valor que tenía el fútbol en los años 70 y 80. Todo eso es lo que hace de Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad un libro de enorme valor. Y no ya solo por el fútbol, sino por la misma Real. Podemos presumir de tener un club cuyos valores han sobrevivido a la mercantilización actual del fútbol, pero nunca está de más leer sobre estos temas, sobre la importancia de la cantera, del sentimiento y de la pertenencia que han de estar siempre ligados a lo que es la Real. Y lo dice Zamora. No lo dice cualquiera. Lo dice el tipo que está en primer plano del instante más importante de su historia.

Entre lo más destacado del libro está la aportación de Zamora a algunas cuestiones que interesarán y mucho a quienes valoren la historia del club. El ex jugador nos habla de cómo afectó a su carrera la grave lesión que sufrió a mediados de los 80, incluyendo su futuro en la selección española a la que no volvió después del Mundial de 1982, de la trascendencia de los arbitrajes y las primas a terceros en la Liga que se escapó en 1980, o incluso de algunos detalles bastante desconocidos en las semanas previas a su retirada, incluyendo la decisión de Marco Antonio Boronat de prescindir de él durante algunas semanas. Entre lo más flojo, la oportunidad perdida para explicar realmente qué salió mal en su etapa como directivo tras formar parte de la candidatura de Denon Erreala que dirigió Miguel Fuentes, cuya presidencia resultó nefasta para el club, o detalles más jugosos de su etapa como segundo entrenador con Raynald Denoueix, fase sobre la que pasa mucho más de puntillas cuando podría haber aportado mucho al libro.

Incluso teniendo eso en cuenta, es difícil pensar que un seguidor txuri urdin no vaya a disfrutar de Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad. Hablamos de la Real, y lo hacemos desde la mirada de uno de los nombres más grandes de su historia. ¿Cómo no disfrutarlo?






lunes, julio 17, 2017

Januzaj, el 75º pasajero extranjero

Januzaj, el extranjero número 75 de la Real.
El último fichaje de la Real Sociedad, Adnan Januzaj será el extranjero número 75 que viste la camiseta del primer equipo desde que la llegada de John Aldridge rompiera la tradición de no incorporar jugadores de otras nacionalidades que se mantuvo desde que el Real Madrid cediera al sueco Simonson en la temporada 1961-1962, que acabó con el equipo txuri urdin en el pozo de la Segunda División. Llegando a esa cifra, es buen momento para analizar algunos detalles de  este singular aspecto de la historia de la Real.

Januzaj no será el primer belga en llegar a la Real, pero sí será el primero en disputar un partido oficial. El único precedente en este sentido es el de Frédéric Peiremans, un jugador fichado bajo el mandato de Javier Clemente, que presumió en su día de que ningún periodista había podido adelantar la noticia, y que llegó a la Real tan lesionado que jamás llegó a debutar a pesar de haber costado la friolera de 400 millones de pesetas de cara a la temporada 2000-2001. Durante su dramático periplo en España, llegó a ser cedido al Eibar aunque tampoco llegó a debutar con el conjunto armero por sus problemas físicos.

En total, en la Real han jugado futbolistas de 35 países diferentes. Las nacionalidades que más se han repetido, con seis jugadores, han sido la francesa (Dramé, Collet, Potillon, Brechet, Giovanni Sio y Griezmann), la brasileña (Luiz Alberto, Julio César, Savio, Rossato, Jonathas y Willian José) y la portuguesa (Océano, Carlos Xavier, Sa Pinto, Fabio Felicio, Bruma y Kevin Rodrigues), seguida, con cinco, de la argentina (Juan Gómez, Schürrer, Víctor López, Germán Herrera y Rulli) y, con cuatro, de la turca (Arif, Tayfun, Nihat y Necati) y de la uruguaya (Abreu, Bueno, Ifrán y Chory Castro).

La mayoría de ellos han defendido la camiseta de la Real en Primera División. Solo llegaron a jugar en Segunda con la elástica txuri urdin, sin llegar a la máxima categoría, el francés Sio, el turco Necati, los uruguayos Abreu y Bueno, el británico Vaughan, el colombiano Jonathan Estrada, el montenegrino Delibasic, el marroquí Moha y el camerunés Songo’o. Y aunque la mayoría de ellos han sido fichajes, hay cuatro que jugaron en el primer equipo de la Real tras pasar por el Sanse, síntoma de la globalización que también afecta al fútbol. Se trata de los franceses Sio y Griezmann, el portugués Rodrigues y el argelino Cadamuro.

El jugador extranjero que más partidos ha jugado con la Real Sociedad es el serbio Darko Kovacevic, un total de 286. Vela ya suma 232, el chileno Claudio Bravo se quedó en 229 y Griezmann en 202. Son los cuatro únicos que han jugado más de 200 partidos en la Real, Valeri Karpin se quedó a las puertas de esa cifra con sus 195 encuentros. Kovacevic y Karpin son los únicos que han pasado por la Real en dos etapas diferentes. El que menos partidos jugó en la Real, eliminando de la estadística al inédito Peiremans, el francés de origen senegalés Boukary Dramé, al que Juanma Lillo apenas dio dos partidos, uno en Liga y otro en Copa en la temporada 2008-2009.

En cuanto a los goles, Kovacevic es también el mejor artillero extranjero, hizo 107 tantos, convirtiéndose en el quinto máximo goleador de todos los tiempos con la camiseta de la Real. Le siguen el bosnio Meho Kodro con 81, siendo además el que más goles marcó en una única Liga, 25 en la 1994-1995, y el mexicano Vela con 71. En el lado opuesto del campo, son cuatro los porteros extranjeros que han lucido el escudo de la Real. El sueco Asper fue el primero, le siguió el holandés Sander Westerveld, luego llegó el chileno Claudio Bravo y finalmente el actual guardameta txuri urdin, Gerónimo Rulli.

La actual plantilla de la Real contará, por el momento, con cinco jugadores extranjeros. Además del mencionado Januzaj, se trata del guardameta argentino Gerónimo Rulli, el portugués Kevin Rodrigues, el mexicano Carlos Vela y el brasileño Willian José. El récord de jugadores extranjeros en la primera plantilla de la Real Sociedad, nada menos que diez, hay que buscarlo en la temporada 2000-2001 y 2001-2002. En la primera de ellas, en la que arrancó como entrenador Clemente para ser sustituido por Periko Alonso y este a su vez por Toshack, tuvieron dorsal en la Real Mattias Asper, Luiz Alberto, Julio César, Peiremans, Khokhlov, Tayfun, Collet, Demetradze, Arif y Jankauskas.

Pero el once incial con más extranjeros, nada menos que siete, llegó tiempo después, en la temporada 2003-2004 y en dos ocasiones. El 8 de febrero de 2004 jugaron ante el Zaragoza en La Romareda Westerveld, Kvarme, Schürrer, Potillon, Karpin, Nihat y Kovacevic, y casi un mes después, el 6 de marzo, ante Osasuna y en Anoeta, repitieron seis de ellos, no jugó Westerveld y entró Lee Chun Soo.

miércoles, julio 12, 2017

El riesgo de ceder potrillos

Los canteranos de la pretemporada, junto a Eusebio y Llorente.
Sería de locos criticar la política de cantera de la Real. Estamos hablando de un club que juega todas las semanas con más de media docena de jugadores forjados en sus propias instalaciones, que en ocasiones llega a rozar el pleno, que ha instalado en su once titular prácticamente cada temporada a un nuevo joven valor y que acumula en los últimos años varias operaciones con clubes punteros abonando auténticas millonadas para hacerse con sus perlas. No hay muchos clubes que puedan presumir con más razones de sus factorías que la Real de la Zubieta. Pero hay un elemento discordante en esta feliz visión de su política de cantera, una que invita también a la reflexión.

En los últimos tiempos, han sido bastantes los jugadores del filial que se han asomado al primer equipo, muchos de ellos además con ficha profesional, pero que no han terminado de cuajar. La apuesta de la dirección deportiva en estos casos ha sido la cesión. Foguearles y probarles en otro sitio, lejos de casa, que se acostumbren a tener minutos, normalmente en una Segunda División que se antoja más dura y más forjadora de carácter que la Primera. Sobre el papel no es mala idea, pero es evidente que no está funcionando. La operación salida de estos días, en la que algunos de estos canteranos se han desvinculado ya de la Real, está confirmando algo que ya se podía intuir desde hace tiempo: el potrillo, o salta directamente al primer equipo y con la confianza del entrenador de turno o acaba dejando el club después de una o varias cesiones.

No hay más que comprobar los datos. Zurutuza fue el último canterano en salir cedido que se ha instalado después en el primer equipo. Y eso fue cuando la Real todavía estaba en Segunda División. El de Rochefort pasó la temporada 2007-2008 en el Eibar, y aún así no asomó la cabeza definitivamente en el primer equipo hasta la 2009-2010, cuando se convirtió en una de las piezas claves del ascenso. Desde entonces, todos los jugadores del Sanse que han acabado instalándose de una manera regular en el primer equipo, ya en la élite de la Primera División, ha sido sin cesión. Ese ha sido el caso de Illarramendi, Iñigo Martínez, Oyarzabal, Pardo, Zaldua y Elustondo. Todos debutaron con número del filial y todos lograron titularidades más o menos prolongadas, fijas en el caso de los tres primeros, ganándose así el derecho a permanecer en el primer equipo de la Real.

Pero salir cedido no funciona, y eso hace pensar que la dirección deportiva no está acertando con esta política. Sin contar a Zaldua, que es víctima del overbooking del lateral derecho pero en principio un jugador con el que se cuenta, y con la duda de Pardo, del que ahora mismo no se sabe absolutamente nada, desde que la Real volvió a Primera seis jugadores que han tenido dorsal del primer equipo han vivido alguna cesión. Los seis han tenido un papel meramente testimonial entre los mayores. Gaztañaga, tras sus cesiones a Ponferradina y Numancia, es el único que sigue en la Real, pero sabe que su futuro no está vestido de txuri urdin. Héctor sigue cedido, ahora en el Alavés y después de haber pasado por el Granada, pero no parece una opción de futuro. Oyarzun se ha desvinculado ya de la Real, que le cedió la pasada temporada al Mirandés, y la próxima temporada jugará en el Zaragoza. Cadamuro, después de subir al primer equipo sin haber debutado antes, por decisión del club, pasó por Numancia y Osasuna antes de dejar la Real. Incluso Javi Ros llegó sin demasiada confianza al primer equipo tras haber sido cedido al Eibar y Viguera puso fin a su estancia en la Real cedido en dos ocasiones al Nastic.

Si la cesión no sirve para un jugador que ya ha tenido dorsal del primer equipo, cosa que parece más normal, tampoco está sirviendo como parte del ciclo formativo antes de dar ese salto. Cuatro potrillos del Sanse que llegaron a debutar en el primer equipo tras el regreso a la máxima categoría fueron cedidos antes de lograr dorsal en la primera plantilla, y tres ya no tienen relación con la Real. El único que sigue en el club es Eneko Capilla, que tiene ahora mismo un futuro incierto tras haber pasado por el Numancia, y Hervías ha sido el último en dejar el club después de nada menos que tres cesiones, en Osasuna, Oviedo y Elche. A estos se unen Iker Hernández, que jugó a préstamo en el Barakaldo antes de cambiar la Real por el filial del Athletic, y Marco Sangalli, que vistió la camiseta del Alavés cuando todavía pertenecía al club donostiarra.

Este aspecto de la política de cantera de la Real cobra una especial relevancia si tenemos en cuanto que son cinco los jugadores del Sanse que, si no sucede nada extraño, lograrán dorsal de la primera plantilla para la temporada que está a punto de comenzar. Odriozola ya se ha ganado ese derecho siendo el mejor lateral derecho de la pasada Liga; Kevin Rodrigues está llamado a jugar un papel protagonista tras la espantada de Yuri. ¿Pero qué sucederá con Guridi, Zubeldia y Bautista, incluso con Bardají? No tiene sentido subir a canteranos al primer equipo si no se cuenta de verdad con ellos, para tener más o menos minutos pero para ser jugadores de la Real de pleno derecho. Si no hay confianza, el mensaje que se traslada al Sanse es frustrante. Odriozola y Oyarzabal son la luz, pero hay sombras en las que hay que trabajar desde la dirección deportiva pero también desde el banquillo.

miércoles, junio 28, 2017

La camiseta, un lío inesperado

Así será la equipación de la Real en la 2017-2018.
Dentro de todos los líos en los que se puede meter un club como la Real Sociedad, el aspecto de su camiseta era probablemente el más inesperado. La Real y Adidas han presentado la nueva equipación, la que lucirá el equipo en su regreso a Europa, y si lo que se buscaba era que se hablara de ella desde luego se ha conseguido. Franjas más finas y numerosas que nunca lucen en la zamarra, que cuenta con una espalda completamente azul. La ruptura con la historia de la Real es más que evidente y sorprende que este cambio haya venido de la mano de Adidas, precisamente la marca que vistió al equipo txuri urdin en sus camisetas de referencia, las de la década de los 80, las que cualquier aficionado tiene como emblema claro de cómo debe lucir dicha camiseta.

Hagamos memoria. La Real que ganó la Liga en Gijón en 1981 lo hizo con una camiseta con tres franjas azules. Se mantuvo ese número cuando se alcanzó la Copa del Rey en 1987. Tres y dos laterales coronaban la de la Real que luchó por el campeonato liguero en 2003. Cuatro tuvo la del centenario, la que lució el equipo en su ascenso a Primera en 2010. Y tres lucía la camiseta con la que la Real volvió a la Champions League en 2013. Lo más diferente en ese sentido se puede encontrar en las cinco franjas azules que lució el equipo en la temporada 1990-1991 o a finales de los años 90. La camiseta que lucirá el equipo txuri urdin en la temporada 2017-2018 tiene nada menos que nueve franjas azules en su pecho.

No se puede negar que, por mucho que el cuello redondo nos lleve a otras épocas, el diseño no es precisamente acorde con la historia de la Real. Rompe con ella por completo, de hecho. Y da la impresión de que forma parte de una guerra de marcas deportivas por llamar la atención. Hace muy pocos días, la polémica tuvo lugar en Barcelona con la nueva camiseta del Espanyol. La razón, la opuesta a la que preside el debate en Donostia, puesto que Joma ha diseñado una equipación con una gran franja azul presidiendo el pecho de la camiseta. El club barcelonés contestó a la polémica explicando que habían aumentado las ventas con respecto a las de la pasada temporada en un 37 por ciento.

Habrá que ver cómo responde la afición realista, pero lo que está claro es que la opinión contraria a esta camiseta se ha convertido en la predominante en Internet. En muy pocas horas, una petición publicada en Change.org ha reunido casi 1.700 firmas. La encuesta publicada por la edición de Mundo Deportivo en Gipuzkoa en la noticia sobre la nueva camiseta arroja a última hora de la tarde del miércoles un contundente 73,18 por ciento de votos contrarios a que este sea el aspecto que luzca la Real la próxima temporada. Y pasear por Twitter nos permite encontrar memes que comparan la camiseta con los toldos de la Concha o incluso con camisas de rayas de aspecto no demasiado moderno.

Para gustos, los colores. Pero sorprende que un equipo como la Real sea el que pegue un salto tan drástico hacia la modernidad con algo que sus aficionados valoran tanto, la camiseta. Pocas aficiones acuden tan uniformadas a su estadio como la de la Real. Pocas dan tanto colorido en sus viajes con la txuri urdin como esta. Y arriesgar tanto puede no ser la mejor de las decisiones. Llevamos unos días en los que hemos visto mucha nostalgia, conmemorando el trigésimo aniversario de la Copa de Zaragoza, reviviendo las participaciones europeas antes del regreso a las competiciones continentales. Hemos visto muchas de las camisetas de la Real que más nos han gustado, las que más nos han emocionado, las que conforman nuestros sueños futbolísticos. Y ahora tenemos esto, un lío inesperado que asalta parte de lo más importante que tiene este club, la tradición. No va a ser fácil de asimilar que este sea el aspecto de la Real 2017-2018. Nada fácil.

domingo, mayo 28, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (y 7) Detalles

· Decimoquinta clasificación europea
Con el empate logrado en Vigo, la Real firmó su decimoquinta clasificación europea de toda su historia. La Copa de Europa la disputó con sus títulos de Liga de las temporadas 1980-1981 y 1981-1982; la Champions League con el segundo puesto de la 2002-2003 y el cuarto de la 2012-2013; la Recopa con el título de Copa que logró en la 1986-1987; la Copa de la UEFA por su segundo puesto de la 1979-1980 y la 1987-1988, el cuarto de la 1973-1974, 1974-1975 y 1978-1979, y el quinto de la 1989-1990 y 1991-1992; y la Europa League la jugó tras el séptimo puesto de la 2013-2014. Esta será la segunda vez que juegue esa competición desde su cambio de nombre. La Real ya había acabado la Liga en sexta posición en las campañas 1932-1933 y 1983-1984, entonces sin premio europeo.

· El once tipo
Eusebio apostó claramente por un once tipo para afrontar la temporada. Por minutos, este lo han formado Rulli en la portería, Odriozola y Rulli en los laterales, Raúl Navas e Iñigo Martínez en el centro de la zaga, Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Oyarzabal, Vela y Willian José en el ataque. Curiosamente, este fue el once inicial solo en un partido de los 38 de la Liga, el 1-2 con el que venció la Real al Espanyol en Cornellá-El Prat.

· 27 jugadores utilizados
La Real ha utilizado hasta 27 jugadores en toda la temporada. Rulli ha sido el único que ha jugado todos los minutos, el único en toda la Liga junto a Ochoa, guardameta del Granada. El arquero, de hecho, ha hecho pleno en la temporada, porque también jugó toda la Copa. Otros dos jugadores han disputado todos los partidos de Liga aunque no todos los minutos, Xabi Prieto y Oyarzabal, que se convirtieron así en dos de los cuatro futbolistas en haber participado en los 38 encuentros, junto a Williams (Athletic) y Enrich (Eibar). Hasta ocho jugadores han superado los 3.000 minutos de juego, los tres ya mencionados, Illarramendi, Iñigo Martínez, Zurutuza, Yuri y Raúl Navas. Tres jugadores no llegaron a debutar, el lesionado Agirretxe y los guardametas Toño Ramírez y Ander Bardají. De entre los que sí se vistieron de corto, los que menos jugaron de la primera plantilla fueron Gaztañaga (42 minutos), David Concha (147), Rubén Pardo (238) y Markel Bergara (287).

· 22 jornadas entre los seis primeros
El premio europeo que ha tenido la Real ha sido reflejo de su marcha durante todo la temporada. Ha estado 22 jornadas entre los seis primeros. 14 de esas jornadas las pasó en la quinta plaza y ocho más en la posición que finalmente ocupó, la sexta. Desde que en la décima jornada se coló por primera vez en las posiciones europeas, ya no bajó de la séptima plaza. Su peor posición de la temporada fue la que ocupó en la jornada inaugural, la penúltima, tras el 0-3, del Real Madrid, siendo esa la única en la que conoció los puestos de descenso.

· Cuatro victorias consecutivas
Por segunda temporada seguida, Eusebio ha alcanzado el registro de cuatro victorias consecutivas como su mejor racha. En esta ocasión, lo logró superando entre las jornadas novena y duodécima a Alavés (3-0), Leganés (0-2), Atlético de Madrid (2-0) y Sporting de Gijón (1-3). La racha se rompió con el empate a uno que arrancó el Barcelona de Anoeta.


· Récord compartido de victorias a domicilio
La Real logró nueve victorias a domicilio, igualando la mejor marca de su historia, la que habían logrado el equipo de Bernd Krauss en la temporada 1997-1998 y el de Raynald Denoueix en la 2002-2003. El conjunto de Eusebio ha inscrito así su nombre con letras de oro en la historia del club superando a Osasuna (0-2), Leganés (0-2), Sporting (1-3), Granada (0-2), Málaga (0-2), Espanyol (1-2), Las Palmas (0-1), Betis (2-3) y Valencia (2-3).

· Juanmi máximo goleador de la temporada, Willian José en Liga
El máximo goleador de la temporada ha sido Juanmi, que ha logrado quince dianas entre la Liga y la Copa, once en el torneo de la regularidad y cuatro más en el torneo del KO. Su postrero gol en Balaídos, el que dio la clasificación europea, le dejó a una diana del mejor anotador realista en la Liga, Willian José, que firmó doce tantos en esa competición y sumó dos más en la Copa para llegar hasta los 14.

· 11 goleadores diferentes
A los dos máximos goleadores ya mencionados hubo que sumar otros nueve jugadores que vieron puerta al menos en una ocasión a lo largo de la temporada. Así, Vela hizo diez goles; Xabi Prieto, ocho; Iñigo Martínez y Oyarzabal, cuatro; Yuri, Zurutuza y Bautista, tres; y Navas e Illarramendi, uno. Sorprende que jugadores como Canales o Granero terminaran la temporada sin poder sumarse a esta lista.

· Segundos en goles de cabeza
Hasta 17 de los 59 goles que marcó la Real Sociedad a lo largo de la Liga, el 28,8 por ciento, se lograron de cabeza. Y el nombre propio en este sentido ha sido el de Willian José, que hizo siete de sus doce dianas en la Liga de esta manera, convirtiéndose en el mejor jugador de la competición en este sentido, superando los seis goles de cabeza que lograron tres madridistas, Sergio Ramos, Morata y Cristiano Ronaldo. Ese dato llevó al equipo txuri urdin a la segunda posición de este ranking, solo superado por el Real Madrid, que convirtió en goles nada menos que 27 testarazos. Hay que remontarse a la temporada 2002-2003 y a un cabeceador legendario como Darko Kovacevic para encontrar un dato similar. Y el serbio solo hizo seis goles con la testa aquel año.

· Siete goles de penalti
A pesar de no haber sido una temporada especialmente afortunada con los arbitrajes, la Real ha sido uno de los equipos que más penaltis ha podido disfrutar. Los realistas dispararon en ocho ocasiones desde los once metros y siete de esas penas máximas acabaron en gol. Vela y Willian José anotaron tres cada uno y la última la hizo Xabi Prieto, alargando su leyenda de experto en esta suerte. El que Diego Alves le paró a Vela supuso su primer fallo en la Real desde que llegara al club en 2011.

· Tres potrillos debutaron en Primera
Aunque cinco jugadores lucieron en Primera División dorsales por encima del 25, solo tres de ellos vivieron sus primeros minutos en la élite. Eusebio hizo debutar a Kevin Rodrigues en el Santiago Bernabéu, a Guridi en Mendizorroza y Odriozola en Málaga. Curiosamente, los tres se asomaron entre los mayores fuera de casa y los tres acabaron sustituidos en el día en que vistieron la camiseta de la Real por primera vez. Tanto Bautista como Zubeldia, los otros dos integrantes del Sanse que jugaron en Primera esta temporada, ya habían debutado en la pasada.

· Segundo equipo que más faltas sufre
La Real fue el segundo equipo que más faltas sufrió, nada menos que 580, siete más que las que le pitaron a favor al Barcelona, y solo por detrás de Las Palmas, que fue objeto nada menos que de 626 infracciones. Destaca, a pesar de su irregular temporada, el dato de Carlos Vela, que ha sido el cuarto jugador más cazado por los rivales, en 90 ocasiones, solo por detrás de Neymar, Dani Ceballos y Parejo. Lo curioso es que siendo el noveno equipo que menos faltas hace (532), el de Eusebio ha sufrido nada menos que seis expulsiones, solo por detrás de las siete a las que tuvieron que hacer frente Celta, Eibar y Málaga.

· El Barcelona ganó en Anoeta... en Copa
El Fútbol Club Barcelona sigue sin saber lo que es la victoria en Anoeta desde que la Real regresara a Primera División en 2010. Eso sí, esta vez cosechó un empate que no mereció, ni por fútbol, porque probablemente fue el baño más absoluto que recibió por parte del conjunto txuri urdin, ni tampoco por la actuación arbitral, porque Juanmi anotó un gol legal que fue anulado por un fuera de juego inexistente. Eso sí, rompió la maldición de Anoeta en la Copa, donde sí consiguió ganar, por 0-1 y gracias a un gol de Neymar anotado de penalti.

· Solo una victoria ante los siete primeros clasificados
Si la Real ha acabado sufriendo para llegar a clasificarse de forma directa para la Europa League es porque ha fallado ante los equipos de la cabeza de la tabla. Ante los cinco equipos que le precedieron en la tabla final y su principal perseguidor, el Athletic, solo logró una victoria, el 2-0 en Anoeta ante el Atlético de Madrid. Y solo sumó dos empates más, el 1-1 en Anoeta ante el Barcelona y el empate por el mismo resultado en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla. Todo lo demás, derrotas, los dos partidos ante Real Madrid (0-3 y 3-0), Villarreal (2-1 y 0-1) y Athletic (3-2 y 0-2), una nueva desilusión aunque esta vez sin merecerlo en el Camp Nou (3-2) y el contundente 0-4 que sacó el Sevilla del estadio realista.

· Pleno ante los descendidos
Por contra, si se ha alcanzado al final la sexta posición, es porque, al contrario de lo que ha sucedido otros años, se han logrado muchos puntos contra los equipos de la zona baja. Todos, de hecho, contra los tres equipos que han acabado bajando a Segunda. Al Granada se le derrotó por 0-2 y 2-1, al Osasuna por 0-2 y 3-2 y al Sporting por 1-3 y 3-1.

· Derbis tristes
Los derbis vascos, excluyendo al ya mencionado Osasuna, no se le han dado nada bien a la Real este año. Además de romperse la racha de cuatro años sin perder con el Ahletic cayendo derrotado el conjunto txuri urdin en los dos encuentros, solo pudo sumar una victoria ante otro equipo vasco, 3-0 ante el Alavés en Anoeta. Contra el equipo vitoriano cayó en Mendizorroza por 1-0 y no pudo derrotar al Eibar en ninguno de los dos partidos, con derrota en Ipurúa por 2-0 y un empate a dos in extremis de los armeros en Anoeta.

· Primer pleno en semanas de tres partidos
Nunca antes la Real había conseguido hacer pleno en una semana con tres partidos de Liga. En esta ocasión lo hizo superando por 1-0 al Deportivo en la 33ª jornada, el domingo 23 de abril; por 2-3 al Valencia en Mestgalla en la 34ª, el miércoles 26 de abril; y por 2-1 al Granada en la 35ª, el sábado 29 de abril.

sábado, mayo 27, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (6) Urge recuperar a la gente

El ambiente en Anoeta ante el Málaga.
Algo está pasando en el fútbol moderno, porque estamos perdiendo a la gente. Lo que siempre ha sido la razón de ser de este deporte, el aficionado, está perdiendo protagonismo. Ya no interesa que se pague una entrada, interesa que se pague un abono de televisión. Ya no se cuida al socio, al peñista, al aficionado de lejos de tu ciudad. Lo que importa es el share, la publicidad, los contratos. Y de esa manera estamos apuñalando el espíritu de este juego que tanto amamos. Es verdad que este fenómeno no está afectando por igual a la hinchada de todos los equipos, y eso hace que la situación de la Real sea verdaderamente preocupante. Anoeta se está vaciando. El que está cumple y animo con fervor, pero cada vez faltan más. Ni el espectacular juego desplegado por la Real ni tampoco el hecho de estar en la parte alta de la tabla durante toda la temporada ha frenado la sangría de espectadores, fundamentalmente socios. Y urge recuperar al aficionado.

Sin que se hayan visto grandes desplazamientos a lo largo de la temporada, con la sensación por ejemplo de que a Vigo fue mucha menos gente de la que habría ido en otras circunstancias, y aunque siempre se ve gente de la Real en el resto de estadios de Primera, lo que realmente preocupa es lo que sucede en Donostia. La media de asistencia a Anoeta esta temporada ha sido de 21.481 espectadores, la segunda más baja desde que la Real volvió a Primera División, solo por detrás de los números de la pasada campaña, la 2015-2016, donde solo una media de 20.572 espectadores siguiente a una Real en tierra de nadie durante casi toda la Liga, y muy lejos de los 25.094 que acudieron regularmente al estadio donostiarra para ver a un equipo txuri urdin que salvó la categoría en la última jornada. El club tiene 22.830 socios, cuando hace no tanto, en 2014, eran 26.402, lo que significa que, incluso si no se vendiera una sola entrada, habría más de 2.000 socios que no van regularmente a Anoeta.

Podemos culpar a los horarios de televisión, terribles sin duda y claramente una de las causas de que el aficionado de grada se esté empezando a perder. La Real no ha jugado ni uno solo de los 19 partidos de Anoeta en el horario de toda la vida, en el del domingo a primera hora de la tarde. Ni a esa hora, ni a una parecida. Cinco han sido entre semana, uno en lunes, martes y miércoles y dos en viernes. Tres más han sido en la mañana del domingo, a las 12.00, y uno más a las 13.00 del sábado. Horarios muy complicados, sobre todo si tenemos en cuenta que hay un número muy importante de los socios que procede de diferentes puntos de Gipuzkoa. Solo ha habido dos partidos a las 18.30 del domingo y tres más en horarios a partir de las 20.00 del último día de la semana, en teoría los más accesibles para el aficionado en comparación con los demás.

Pero hay más cosas que afectan. La Real ha creado muchas formas de amenizar el ambiente y no han tenido el éxito deseado, medidas que además son insuficientes para compensar el enfado justificado por la convocatoria de dos medios días de ayuda al club, precisamente en dos de los tres partidos más vistos de la temporada. Ni siquiera la decisión de regalar entradas para el último partido, por mucho que generara mucho ambiente, hizo que se registrara una grandísima entrada. Aquel día, ante el Málaga, luchando por la quinta plaza, solo hubo 25.026 espectadores en el estadio. Más de 7.000 butacas vacías. Y las mejores asistencias han quedado incluso lejos de los 30.000. El partido más visto en directo de esta temporada fue la visita del Barcelona, con 27.756; la del Real Madrid, con 27.720; y la del Athletic, con 25.652. En el lado contrario, la visita de Las Palmas, en miércoles y a las 22.00 horas, apenas trajo 10-974 aficionados. En ocho partidos hubo menos de 20.000 espectadores.

Esos datos, desde luego, son una puñalada al proyecto estrella de Jokin Aperribay, la reforma de Anoeta que comienza ya y que tiene que servir para ayudar en esta necesaria labor de recuperar al aficionado. Es el sueño del presidente, y si con el nuevo Anoeta acabado, en teoría en 2019, todavía seguimos en un escenario como el actual, el problema será mucho más grande. Es verdad que las entradas de fondo y muchas de la parte baja no son muy aptas para vivir el espectáculo de la mejor forma posible. Es evidente que las pistas de atletismo no ayudan en absoluto. Pero hemos vivido ejemplos de sobra en temporadas anteriores de una afición enganchada, incluso cuando la lucha era por la supervivencia y no por premios europeos. Así que algo más falla. Algo que va más allá de las características de la Liga que afectan a todos los equipos. El diagnóstico está claro, y es que parte de la afición está desengañada incluso con una marcha deportiva notable. ¿Pero cuál es la solución? La Real no termina de encontrarla. Y urge hacerlo.