sábado, marzo 31, 2007

REAL SOCIEDAD 1 - LEVANTE 0. Esto es la Real

Algo tiene este equipo. Algo tiene que, siendo colista hasta el día de hoy, es capaz de reunir a casi 30.000 personas en Anoeta animando sin parar. Algo tiene si un sábado por la noche, aunque le gente no lo comprenda, decididmos quedarnos delante del televisor viendo a este equipo. Algo tiene si nos emociona incluso cuando juega mal, como es el caso del partido de hoy. Algo tiene si tantas personas sentimos la Real como algo tan propio. Algo tiene. Eso es indudable. Esto es la Real. No importa que juguemos bien o que lo hagamos rematadamente mal. La victoria de la Real nos da la vida. Esto es la Real.

Y la Real es exactamente lo que se ha visto en los 90 minutos ante el Levante. La Real es lo bueno y lo malo que hemos visto. Lo bueno se centra en que este equipo no tira la toalla. Otra final, otra victoria. Quedan diez partidos y serán otras diez finales. Pero de momento la Real sigue viva. Mucho más viva de lo que muchos esperaban hace sólo tres semanas. Porque ahora mismo, a la espera de los partidos de mañana domingo, la Real está a seis puntos de la salvación. Seis puntos. Dos partidos, cuando hace tres semanas eran doce puntos lo que separaba a la Real del cielo. Ganar al Levante deja al equipo valenciano siete puntos por encima de la Real. Los de Lotina han encadenado la mejor racha de la temporada (siete puntos de nueve posibles, tres jornadas sin perder; igual que en la anterior racha con dos victorias, pero ahora es imprescindible seguir sumando).

Algo tiene esta Real si el partido acaba y nos quedamos, pese a todo, con la sensación de que sabe a poco. Y sabe a poco por un motivo muy sencillo. El Levante ha conseguido mantener favorable el gol-average particular. Ojalá no nos tengamos que acordar de esto al final de la temporada. Ojalá. Porque era un día para ganar por ese 2-0 que nos hubiera dado todavía mucha más vida. Pero, como decía, esto es la Real, también en lo malo. Hace ya muchos años que la Real no sabe manejar la superioridad numérica. El Levante se ha quedado con diez jugadores a poco de comenzar la segunda parte. Y justo en la jugada siguiente el equipo de Abel ha tenido una de las mejores oportunidades del partido. Ejemplo perfecto de lo mal que ha gestionado la Real la segunda parte.

La expulsión de Riga, todo hay que decirlo, ha parecido bastante rigurosa. El árbitro Fernández Borbalán ha convertido un arbitraje que iba camino del drama (muy protestado por la grada cuando se retiraba al descanso, por un exceso de faltas en contra y una enorme permisividad al Levante) en algo mucho más placentero. Y no sólo con la expulsión, sino también con la anulación de un gol a Tomassi apenas un par de minutos del final por lo que ha parecido una mano clara de Salva, uno de los jugadores más marrulleros que pululan por la Primera División y que se ha topado con los constantes silbados de Anoeta. Los mismos que tiene en otros muchos campos.

Pero lo que le tiene que preocupar a la Real y a los realistas es su equipo. Y hoy su equipo no ha estado bien. Hablando claro, ha estado bastante mal. Ha tenido ocasiones de gol. Bastante, porque, aunque no lo haya demostrado en buena parte de la temporada, este equipo tiene polvora arriba. Y cuando la pólvora de los delanteros está mojada, la Real sabe que tiene jugadores que se incorporan bien al ataque. El gol ha sido de un central, de Ansotegi, que ha peinado una muy peligrosa falta sacada por Savio. Antes de eso, el brasileño, Darko y Díaz de Cerio (jugadón del canterano al que respondió Molina con una muy buena mano) tuvieron en sus botas el 1-0.

El Levante apenas creó peligro en la primera parte. Pero seguramente por deméritos propios más que por aciertos de la Real, ya que los dos mediocentros que tan seguros estuvieron en Villarreal (Diego Rivas y Garitano; Aranburu fue el sacrificado) hoy no fueron capaces de sacar una sola jugada con comodidad. Y el Levante, a base de pelotazos, ha conseguido meter el miedo en el cuerpo a la Real en la segunda parte. Una segunda parte que se ha hecho eterna y en la que Bravo, sin tener que hacer grandes intervenciones, se ha mostrado segurísimo en su retorno a la portería. Si alguien lo dudaba, la meta es el puesto mejor cubierto de esta plantilla.

Las lesiones de los laterales (tanto Garrido como Gerardo han tenido que salir por sendos golpes) han impedido que Lotina reforzara el centro del campo. Lo necesitaba. En la rueda de prensa, Lotina ha dicho que tenía intención de meter a Mikel Alonso o Novo, y no hubiera estado nada mal. Quizá podría haber empleado el cambio en la delantera (Herrera por Díaz de Cerio) con este fin, porque se necesitaba mucho más oxígeno en el centro del campo que en la delantera. Además, Herrera no es jugador para la Real. El argentino ha vuelto a demostrar que es todo corazón, todo pelea, pero no tiene nada de calidad. Xabi Prieto le dejó totalmente solo y no supo qué hacer ante Molina. La salida de Rekarte provocó algunos momentos más de tensión en el campo. El capitán sigue sin estar entonado, pero la grada ahora tiene que olvidarse de eso. No es fácil, pero es muchísimo lo que está en juego.

Pero hoy es día de quedarse con lo positivo. Abel decía que la Real se jugaba su última oportunidad para seguir en Primera División. Y la Real ha demostrado que, siendo mejor o peor, va a poner todo el corazón en el empeño. Este equipo sigue vivo. A pesar de que el partido ha sido bastante malo. A pesar de que el equipo hoy no ha jugado como debía, seguramente por la tensión con la que está obligado a jugar este equipo. Ahora vienen dos partidos fuera de casa de los que hay que salir vivos. O lo que es lo mismo a una distancia prudencial de los equipos que marcan hoy la salvación. Anoeta sigue siendo el mejor aliado de este equipo, pero es necesario ganar ya fuera de casa por primera vez. Montjuic y el Ruiz de Lopera son campos propicios para hacerlo. Esto es la Real. Y todos nosotros estamos con la Real. ¡A por ellos!

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